martes, 18 de diciembre de 2018



Seguramente tu veterinario te ha dicho que tienes que desparasitar a tu gato (posiblemente incluso te va mandando alertas de que toca desparasitar), pero ¿qué significa eso? Si quieres saber lo más relevante sobre parásitos y gatos, continúa leyendo.

¿Qué son los parásitos?
Un parásito es un organismo que obtiene su alimentación a través de otro ser vivo de distinta especie, ya sea viviendo en su interior o sobre su superficie.

los gatos pueden tener parásitos internos y parásitos externos Así pues, hay que distinguir entre dos tipos de parásitos que pueden tener los gatos:

Parásitos externos. También conocidos como ectoparásitos. Viven en el exterior del minino (sobre su piel o pelo, en las orejas, etc.). Los parásitos externos más conocidos son las temidas y molestas pulgas, que se alimentan de la sangre del gato escondiéndose entre su pelaje. En este grupo también están las garrapatas y los ácaros.
Parásitos internos. Como su nombre indica, viven en el interior del cuerpo del minino (corazón, aparato digestivo, pulmones, etc.). Los más comunes son los gusanos intestinales, las lombrices, los protozoos y los parásitos del corazón.
¿Los parásitos son malos para los gatos?
Tanto los parásitos internos como los externos pueden llegar a causar daño en el gato.

Si tu gato ha tenido pulgas sabrás que deshacerse de ellas no es una tarea fácil, e incluso hay animales sensibles que pueden desarrollar alergia a las picaduras de pulga y que ello desencadene en una dermatitis.vida de una pulga en gatos

Otros parásitos externos como la sarna o las garrapatas pueden llegar a ser muy dañinos para los gatos.

En el caso de los parásitos internos, son un problema común que afecta a casi todos los gatos en algún momento de su vida. De hecho, muchos gatitos pueden tener gusanos intestinales antes de nacer o en los primeros meses de vida.

Afortunadamente la mayoría de los parásitos pueden evitarse con ciertos tratamientos preventivos, o al menos evitar que se proliferen en exceso.

¿Por qué tu gato puede tener parásitos?
Como hemos comentado, los parásitos son muy comunes. Un gato puede tener parásitos externos porque estos organismos son parte del medio ambiente, y “aprovecharán” cualquier oportunidad para unirse a un anfitrión cómodo, como puede ser un tranquilo minino.

No es algo que se pueda evitar, pero sí se puede tener cuidado de vigilar que las zonas en las que viva el gato estén libres de pulgas o garrapatas. Esto es más sencillo si el gato solo vive en casa, pero mucho más complejo cuando tiene acceso al exterior, y muchísimo más común en gatos asilvestrados.

Los parásitos internos tienen numerosas formas de infectar al minino. Además de lo comentado anteriormente, muchos gusanos intestinales se contraen cuando el minino come larvas infectadas (a través de alimentos infectados o a través de un ratón, por ejemplo). Pero también pueden entrar en el cuerpo a través de la piel, la parte inferior de sus pies y por contacto directo con fluidos corporales infectados.

Seguramente tu veterinario te ha dicho que tienes que desparasitar a tu gato (posiblemente incluso te va mandando alertas de que toca desparasitar), pero ¿qué significa eso? Si quieres saber lo más relevante sobre parásitos y gatos, continúa leyendo.

¿Qué son los parásitos?
Un parásito es un organismo que obtiene su alimentación a través de otro ser vivo de distinta especie, ya sea viviendo en su interior o sobre su superficie.

los gatos pueden tener parásitos internos y parásitos externos Así pues, hay que distinguir entre dos tipos de parásitos que pueden tener los gatos:

Parásitos externos. También conocidos como ectoparásitos. Viven en el exterior del minino (sobre su piel o pelo, en las orejas, etc.). Los parásitos externos más conocidos son las temidas y molestas pulgas, que se alimentan de la sangre del gato escondiéndose entre su pelaje. En este grupo también están las garrapatas y los ácaros.
Parásitos internos. Como su nombre indica, viven en el interior del cuerpo del minino (corazón, aparato digestivo, pulmones, etc.). Los más comunes son los gusanos intestinales, las lombrices, los protozoos y los parásitos del corazón.
¿Los parásitos son malos para los gatos?
Tanto los parásitos internos como los externos pueden llegar a causar daño en el gato.

Si tu gato ha tenido pulgas sabrás que deshacerse de ellas no es una tarea fácil, e incluso hay animales sensibles que pueden desarrollar alergia a las picaduras de pulga y que ello desencadene en una dermatitis.vida de una pulga en gatos
 Otros parásitos externos como la sarna o las garrapatas pueden llegar a ser muy dañinos para los gatos.
En el caso de los parásitos internos, son un problema común que afecta a casi todos los gatos en algún momento de su vida. De hecho, muchos gatitos pueden tener gusanos intestinales antes de nacer o en los primeros meses de vida. Afortunadamente la mayoría de parásitos pueden evitarse con ciertos tratamientos preventivos, o al menos evitar que se proliferen en exceso.
 ¿Por qué tu gato puede tener parásitos?
Como hemos comentado, los parásitos son muy comunes. Un gato puede tener parásitos externos porque estos organismos son parte del medio ambiente, y “aprovecharán” cualquier oportunidad para unirse a un anfitrión cómodo, como puede ser un tranquilo minino. No es algo que se pueda evitar, pero sí se puede tener cuidado de vigilar que las zonas en las que viva el gato estén libres de pulgas o garrapatas. Esto es más sencillo si el gato solo vive en casa, pero mucho más complejo cuando tiene acceso al exterior, y muchísimo más común en gatos asilvestrados.
Los parásitos internos tienen numerosas formas de infectar al minino. Además de lo comentado anteriormente, muchos gusanos intestinales se contraen cuando el minino come larvas infectadas (a través de alimentos infectados o a través de un ratón, por ejemplo). Pero también pueden entrar en el cuerpo a través de la piel, la parte inferior de sus pies y por contacto directo con fluidos corporales infectados.
 ¿Cómo desparasitar al gato?
No existe un solo método para la desparasitación, por lo que deberías escoger el más adecuado, y para ello la recomendación de tu veterinario de confianza será crucial.
 Los métodos de desparasitación externa más comunes son:
Pipetas: se administran en la parte trasera del cuello del minino para que no alcance a lamerse. Solo con poner el líquido en esa zona es suficiente, sin extender. Existen varias marcas de pipetas, y cada una presenta formatos distintos y tiempos diferentes entre dosis. Incluso hay marcas que incluyen desparasitación interna y externa. Las pipetas se usan tanto como tratamiento como para prevenir, por lo que son un buen método de uso regular, especialmente para gatos que tienen acceso al exterior.
Pastillas o comprimidos: este tipo de método para eliminar pulgas se las pipetas pueden ser preventivas o para eliminar parásitos, tanto internos como externosadministra por vía oral y suelen actuar en la sangre, ya sea haciendo que la pulga muera al alimentarse de la sangre con producto, y/o que sus heces “se contaminen” para que mueran las larvas antes de nacer. Las pastillas antipulgas suelen usarse para casos específicos en los que se necesita un efecto rápido o, sobre todo, para gatas embarazadas o lactantes, o gatitos muy pequeños.
Sprays: se aplican mediante pulverización en todo el cuerpo del gato y no pasa nada si se lame. En cuanto a eficacia, es parecido a las pastillas, ya que elimina las pulgas de forma inmediata, pero su efecto dura unas 2-4 semanas. También se suele usar para gatitos, gatas embarazadas o gatas lactantes. Puede ser un método a tener en cuenta para algo rápido, especialmente en gatos a los que no es fácil administrar pastillas.
Champús especiales: se aplican en el baño del gato y, si son de buena calidad, pueden ayudar a eliminar las pulgas pero no son eficaces como tratamiento preventivo; así que normalmente no se usan solos. Suelen tener un precio bastante elevado.
Collares antiparasitarios: son collares que evitan que las pulgas se adhieran al pelaje del gato pero no son eficaces para eliminarlas ni duran mucho tiempo, pero si el gato no está acostumbrado a usar collar será difícil que lo tolere.
Los métodos de desparasitación interna no actúan como preventivos, sino que eliminan los parásitos ya existentes, así que su administración suele ser más regular. Los más habituales son:
 Pastillas o comprimidos: se administran sin disolver y suele ser el método más utilizado.
Orales líquidos: pastas líquidas que se administran vía oral, sin aguja y directamente en la boca.
Pipetas: se aplican en la parte trasera del cuello del minino, y existen marcas que actúan tanto para parásitos internos como externos.
Inyecciones: las aplica el veterinario, pero no suele ser un método muy común.
También existen métodos naturales que no requieran de medicación, hablaremos de ellos en otro artículo.

Como ves, existen formas muy diversas con distintas funcionalidades. A simple vista parece que lo más común y eficaz es el uso de pipetas para desparasitación externa y las pastillas para desparasitación interna, pero será el veterinario quien deba determinar cuál es el método óptimo para tu gato.

¿Desde cuándo y cada cuánto hay que desparasitar?
El control de parásitos se empieza desde que el minino es un cachorro, normalmente sobre las 6-8 semanas de vida, a no ser que se haya tenido que hacer antes por haber detectado que ya tiene parásitos. Y se suele recomendar que, hasta que el gato cumpla 3 meses, se desparasite cada 2 semanas aproximadamente. Ahora bien, el veterinario será el que te dirá cuándo empezar y cada cuánto.

Respecto a la frecuencia en la que desparasitar a un gato a partir de los 3 meses: el lugar en el que viva, el tipo de vida y su edad determinarán cada cuánto hay que desparasitarlo.

La recomendación más generalizada es que se desparasite cada 3 meses, porque es lo que suele tardar un parásito en hacerse gusano.

Ahora bien, no tiene el mismo riesgo de contraer parásitos un gato doméstico que no tiene contacto con otros animales que un gato que tiene acceso al exterior, por ejemplo. Si bien un gato doméstico no está exento de contraer parásitos (a través del contacto con otros animales, alimentos, que nosotros mismos los traigamos en los zapatos, etc.) el riesgo es menor. En esos casos también hay veterinarios que aconsejan que la desparasitación se haga cada 6 meses.

Cómo saber si un gato tiene parásitos
las pulgas son parásitos externos visibles y molestos para los gatos. Los veterinarios suelen revisar la existencia de parásitos en los chequeos habituales de gatos, pero existen parásitos de tantos tipos que los síntomas pueden variar mucho y no ser siempre tan evidentes.

Algunas veces los parásitos externos pueden identificarse a simple vista, incluso nosotros mismos podemos revisar si hay presencia de pulgas o garrapatas. Por el contrario, los parásitos internos no son tan fáciles de detectar. Una forma que puede alertar de presencia de parásitos intestinales es la presencia de gusanos o larvas en las heces (o incluso restos en la piel que rodea el ano del gato). En esos casos, el veterinario procederá a solicitar un análisis de heces para determinar qué parásitos tiene el gato.

Algunos síntomas también pueden dar pistas de presencia de parásitos. En el caso de los parásitos externos, el minino puede rascarse o lamerse más de lo habitual y parecer molesto, y en el caso de parásitos internos (especialmente intestinales) puede haber cuadros de diarreas, vómitos, tripa hinchada, decaimiento, falta de apetito, etc.

LAS VENTAJAS DE LA ADOPCIÓN DE UN PERRO SENIOR.



Si piensas que un perro senior es un anciano, estás muy equivocado. Un perro de raza grande es considerado “senior” a partir del sexto año y los perros de razas pequeñas a partir del octavo. Es muy importante tener en cuenta los beneficios de adoptar a un perro con menos posibilidades de ser adoptado que un cachorro, las satisfacciones de adoptar a una cría son evidentes pero los beneficios que aporta un perro adulto son increíbles. Por eso compartimos con ustedes las ventajas de adoptar un perro senior.
Un perro senior a menudo está educado, sabe dónde hacer sus necesidades y en casa se comporta como un auténtico señor perro. Es sabio y será amante de la rutina. Sin embargo algunos perros han sido abandonados debido a problemas de comportamiento, lo cual puede hacer más delicada su integración en el nuevo hogar
Suele tener un carácter definido y eso ha sido a base de crecer y madurar. Cuando uno se hace mayor, es como es y en los refugios lo saben muy bien, infórmate sobre su personalidad, podrás saber mucho sobre él antes que él de ti.
Es menos activo. Recomendado para personas que no pueden cuidar de un pequeñajo juguetón. Pero agradecerá largas caminatas y sabrá disfrutar de cualquier sitio donde lo quieras llevar.
Tras el periodo de adaptación vivirá en su nuevo hogar como un verdadero rey.
Es un perro extremadamente agradecido y está preparado para reconocer lo que has hecho por él ofreciéndote su amor incondicional. El haber vivido anteriormente con otras familias no influirá en el vínculo afectivo que establecerá con sus nuevos dueños.
Un perro senior requiere mayores cuidados por ello es recomendable hacer visitas periódicas al veterinario para controlar que todo esté en orden además de consultar con un etólogo si tuviera problemas de conducta. .
Hay que supervisar la alimentación para no caer en sobrepeso por lo tanto decantarse por piensos bajos en calorías es un acierto y es importante examinar su dentadura para determinar qué clase de alimento es el indicado. Existen infinidad de piensos para perros senior.
El tener edad no significa estar viejos, significa que no dejamos de disfrutar de la vida. Un senior será un amigo experimentado y fiel que reconocerá pronto su espacio y que agradecerá lo que hiciste por él, toda la vida.

LA IMPORTANCIA DE LA VACUNACIÓN EN LOS GATOS SENIOR.


A medida que nuestro mejor amigo felino envejece, usted puede preguntarse si todavía tiene todas las vacunas que tenía cuando joven son las que necesita de adulto mayor. Es importante tener en cuenta dos factores: el estado actual de la salud de su gatito, su exposición a otros animales.
Vacunas son importante para los gatos que están en contacto con muchos otros animales o que están al aire libre. Las vacunas son contra la clamidia, la peritonitis infecciosa felina, la bordetella y leucemia. La Clamidia impide la clamidiosis – una forma de conjuntivitis. Se transmite a través del contacto con gatos enfermos y se trata con antibióticos. La peritonitis infecciosa felina es una enfermedad viral portada por los gatos salvajes y puede infectar a los gatos domésticos. Es 95 por ciento mortal. La bordetella, comúnmente llamada tos de las perreras, es altamente contagiosa. Si su gato la adquiriera, le espera ponerse esta vacuna. La leucemia felina es un virus que es más frecuente entre los gatitos que en los gatos adultos y causa deficiencia inmune.
En los últimos años, la Asociación Americana de Profesionales Felinos cambió su sugerencia de una vacuna de refuerzo cada año por una vacuna de refuerzo cada tres años, por lo que su gatito no necesita tantas. Las vacunas de refuerzo son de las básicas, excepto la rabia. Los veterinarios siguen dando la vacuna contra la rabia cada año.
Ningún estudio ha justificado que los gatos mayores no deberían ser vacunados, por lo tanto, la AAFP aún recomienda que los gatos geriátricos sigan recibiendo las vacunas básicas. Si su gato tiene enfermedades crónicas, todavía puede tener la última palabra. Ciertamente, si su gato tiene fiebre, tiene letargo o sufre de síntomas de gripe, debe consultar al veterinario acerca de si es conveniente combatirlas con vacunas. Dado que algunas son cada tres años, puede esperar hasta que su gatito este lo suficientemente bien para recibir la inyección.

Consulta en Supermascotas los planes de vacunación para tus mejores amigos.

La mejor alimentación para los gatos Senior.




Su pelo empieza a volverse gris y aparecen los primeros achaques de la edad. Pero no te preocupes, ya que con una correcta alimentación tu gato mayor continuará sano y en forma. Además, las enfermedades crónicas tratadas por el veterinario pueden mejorar junto con una alimentación equilibrada.
No existe un único método correcto para alimentar a tu gato, puesto que cada minino tiene unas necesidades específicas. No solo los gatos en pleno proceso de crecimiento tienen unas exigencias determinadas para una alimentación adecuada, sino que los mayores también. Estos, al tener las primeras dolencias, requieren una aportación de nutrientes de mayor calidad.
Es esencial elaborar unos planes alimenticios apropiados para que los gatos conserven su salud y vitalidad. A los gatos de edad avanzada les resulta más complicado asimilar los nutrientes, además, ya no tienen la dentadura en tan buen estado y les resulta más difícil masticar. Como consecuencia estos gatos acaban perdiendo peso. También pueden aparecer ciertas enfermedades crónicas, como la diabetes o los problemas renales, los cuales requieren una alimentación especial.

Fácil digestión

Es importante ofrecer un pienso que sea de fácil digestión para los gatos Senior, al igual que su composición alimenticia sea de alta calidad. Las proteínas son especialmente fáciles de digerir para los gatos, ya que al ser carnívoros no necesitan carbohidratos para producir energía. Por otro lado, determinados alimentos que no son los más adecuados, como algunos subproductos de origen animal y otros de origen vegetales, deben ser reducidos en la medida de lo posible.
Para una buena elección en la compra del pienso para tu gato te puedes orientar por los siguientes criterios:
-La carne debe encontrarse en el primer lugar de la lista de ingredientes, a ser posible con su porcentaje y tipo de variedad específica de tipo de carne. Atención: los subproductos de origen animal tienen que estar claramente definidos.

-Deben especificarse aquellos ingredientes vegetales, como los cereales o las verduras. Asegúrate también que no haya ingredientes de relleno innecesarios.

-No debe contener subproductos vegetales y, en el caso de que los tuviese, deben estar enumerados por separado.

-No debe haber productos no definidos, como las grasas o subproductos de panadería.
Para los gatos de edad avanzada a menudo es más recomendable la comida húmeda que el pienso. El alimento húmedo tiene la ventaja de que contiene más humedad que el alimento seco, el cual pierde la mayor parte de humedad durante su producción para que sea más compacto y duradero. La orina del gato estará más concentrada con la alimentación a partir de pienso, lo que puede llevar a la formación de cálculos renales y vesicales. Esto sucede especialmente con los animales más mayores y que padecen una serie de enfermedades preexistentes.
Tampoco hay que olvidar que durante el proceso de producción de pienso muchas veces se añaden ciertos ingredientes, como algunas hierbas, patatas, guisantes o alfalfa. Esto explica que incluso el pienso sin cereales contiene hasta un 50 % de carbohidratos, de los cuales el gato solo necesita una pequeña parte y difícilmente los pueden asimilar. Esto carga los órganos urinarios del minino. Por el contrario, la comida húmeda se asemeja más a su alimentación natural.

Enfermedades crónicas

El plan de alimentación, elaborado desde los consejos de un profesional veterinario, tiene que estar específicamente adaptado a las enfermedades crónicas. En los gatos con problemas renales crónicos una gran cantidad de tejido del riñón se destruye. El trabajo de los riñones consiste en filtrar los desechos de la sangre, esta función se encuentra muy limitada en los casos de enfermedades renales. De manera que, para aliviar estos órganos, se debe reducir el contenido de sal, fosfatos y proteínas en la alimentación, la cual debe estar compuesta por ingredientes de alta calidad. Para aquellos gatos con enfermedades renales muchas veces el veterinario recomienda emplear un pienso especial para los riñones. El alimento húmedo es la variante del pienso, la cual es preferible, en cualquier caso, ya que proporciona al gato suficiente líquido para que pueda limpiar sus riñones.
Por otro lado, no hay que olvidar la correcta alimentación de los gatos que sufren diabetes. Nuestros gatos son capaces de mantener sus niveles de glucosa en sangre al gracias a la comida rica en proteínas, la cual apenas contiene carbohidratos. Los gatos con diabetes son incapaces de obtener energía a partir de esta glucosa debido a la falta de la hormona insulina. La glucosa se acumula en la sangre y ya no vuelve a las células. Un cambio en la dieta y que se mantenga con el tiempo puede estabilizar los niveles en sangre y reducir la obesidad. Una alimentación de calidad sin azúcar, caramelo o cereales es la mejor opción. Cualquier plan alimenticio para controlar la diabetes de tu gato debe de consultarse en cualquier caso con el veterinario.
Trucos para que tu gato se adapte a la nueva alimentación
Todo esto suena bastante fácil, ¿verdad? Los gatos mayores saben de sobra lo que quieren y lo que no. Hay veces en las que los gatos se niegan a comer esos alimentos adaptados a sus necesidades dietéticas. Pero ante estas situaciones existen algunos trucos para poder darles de comer.
A la hora de realizar un cambio en la dieta es importante hacerlo poco a poco. Para que el gato se acostumbre a la nueva comida se puede mezclar las primeras veces con un poco de su comida habitual. Los gatos son verdaderos expertos en seleccionar la comida, por lo que los alimentos húmedos resultan más fáciles de mezclar con los que el gato está acostumbrado. Otro truco, por ejemplo, sería colocar un poco de atún debajo del nuevo alimento sin mezclarlo. ¡El gato no podrá resistirse! Otra opción sería utilizar un poco de pienso. Si tu gato se niega rotundamente a comer la nueva comida consulta con tu veterinario.

miércoles, 12 de diciembre de 2018


Cómo cuidar a las mascotas de la pirotecnia en las fiestas navideñas y fin de año.





Navidad y Año Nuevo son fechas de celebración, de encuentro con amigos y reencuentro con familiares. Sin embargo, nuestros amigos de cuatro patas suelen ponerse más sensibles en esta época.

El festejar estas fiestas tan emotivas con  fuegos artificiales son un deleite para la vista, eso es algo que niños y grandes saben por igual.

 Para apreciar  los colores, las formas y el espectáculo que ofrecen puede ser una verdadera maravilla, que siempre hemos de disfrutar  a una distancia segura, y siendo operado por manos expertas y certificadas en el manejo de pirotecnia.



Pero en lo que respecta a las mascotas la historia cambia, y bastante: lejos de apreciar los colores, el ruido altera considerablemente al animal, y puede ser un peligro para su integridad. Por lo general causa  taquicardia, temblores, falta de aire, náuseas, aturdimiento, pérdida de control, miedo y/o muerte. Los efectos en los animales son diversos y de diferente intensidad y gravedad. Los perros suelen sentir temor y al huir pueden ser víctimas de accidentes o perderse. Las aves reaccionan frente a los estruendos con taquicardias que pueden provocarles la muerte; los gatos suelen correr detrás de los explosivos por simple curiosidad pudiendo ingerirlos, perder la vista o lesionarse. 




Para que en estas fiestas (y en cualquier celebración con fuegos de artificio) tu mascota esté segura, protegida y feliz, aquí te damos estos consejos:
 

Evita que el animal huya despavorido

Los ruidos y el miedo hacen que nuestras mascotas busquen salir corriendo despavoridas. Para que esto no suceda, no la saques a la calle a ver los fuegos artificiales, y mantén las puertas bien cerradas. Si lo prefieres, deja al animal en su canil (si es espacioso) o en una habitación cerrada durante las explosiones.

Es importante colocar una placa identificadora en el collar, con la dirección o tu número telefónico, para que quien la encuentre sepa dónde comunicarse para su devolución.



Deja a la mascota en un lugar sin peligros

Si vas a dejar a la mascota en una habitación o canil, procura que tenga mucho espacio de movilidad. Retira los elementos y decoraciones que pudieran romperse, y nunca dejes al animal atado con cadenas que pudieran ahorcarlo. Si prefieres, puedes poner música en la habitación, para evitar el contraste del silencio con las explosiones. Si el animal va a quedar solo en casa, déjalo en un sitio seguro, sin vidrios ni elementos que pudieran romperse y empeorar la situación. No poner a tu mascota en una jaula.



Alimento y bebida

Recuerda dejarle suficiente agua limpia y fresca. También puedes colocarle alimento, aunque si no quiere comerlo, no debes obligarlo. El animal sabrá cuándo prefiere alimentarse.



Procura que tu mascota duerma bien

El día de la celebración, por la tarde, haz que tu mascota haga mucho ejercicio. Salgan a dar un paseo, a jugar, intenta que tu perro o gato se canse para que esa noche duerma mejor y más profundamente. Hay quienes eligen sedar a sus mascotas con medicamentos, pero debes tener mucha precaución aquí: consulta con el veterinario para que te indique si esta es una posibilidad aceptable, y para que te diga el tipo de droga y la dosis adecuada.


Claves y consejos de Perros Senior.




La manera en la que envejecemos depende de multitud de factores: la genética, los condicionantes ambientales o ecológicos, y los hábitos de vida. Esto es aplicable para todo ser vivo y, en el caso de un perro anciano, sus cuidadores podemos contribuir a que tenga un mayor número de papeletas para vivir un envejecimiento más saludable. ¿Cómo? Ofreciéndole los cuidados necesarios a lo largo de su vida; y dentro de esos cuidados, la alimentación juega un papel relevante, lógicamente, también en la tercera edad canina.
Recopilamos algunas claves o consejos para la alimentación de perros geriátricos o mayores:
A partir de los 7 u 8 años en el caso de las razas grandes, y de 10 u 11 en el caso de las razas más pequeñas, la dieta del perro debe modificarse para que pueda recibir una alimentación adecuada: más proteínas de calidad, menos grasas, y muy pocos carbohidratos.
El animal debe tener siempre agua limpia y fresca a su disposición, pero en el caso de los perros mayores cobra una mayor importancia, ya que tienen tendencia a deshidratarse.
Es buena idea repartir los alimentos en dos ocasiones al día: mañana o mediodía, y tarde. De esta forma el animal no pasa muchas horas sin comer, ni dispone de más alimentos que los necesarios.
Lo ideal es la prevención. Sin embargo, muchos perros llegan a la tercera edad canina con diversos problemas o patologías bucodentales. En el caso de que el problema ya esté ahí, sería adecuado ofrecer alimentos con una textura que reduzca las molestias de los perros ancianos.
Veterinarios especializados aconsejan alimentar al perro geriátrico como a cualquier otro animal: con alimentos frescos, naturales, y con un 80% de agua, no con bolas secas.
Las mejores proteínas para perros ancianos siguen siendo las animales en esta etapa, por lo que podemos ofrecerles res, cerdo o pollo. Mejor evitar subproductos como vísceras, cabezas, o patas.
Aunque en la dieta del perro senior deben primar los alimentos con proteínas animales, no se desaconseja la proteína de origen vegetal como complemento. El arroz o las legumbres son fuentes importantes de este compuesto.
Puede ser interesante ofrecerle algún complemento como omega 3 y condroprotectores, un suplemento nutricional para prevenir o mejorar los problemas en las articulaciones de los canes de mayor edad, en el caso de que sea necesario. Para saberlo, debemos consultar siempre a nuestro veterinario de referencia.

lunes, 16 de abril de 2018


LA IMPORTANCIA

 DE DESPARASITAR

A TU MASCOTA




Las mascotas a diario en su rutina están expuestos a adquirir diferentes  tipos de parásitos, que  pueden producir diferentes tipos de enfermedades que terminan por deteriorar la salud de su mascota como por ejemplo anemia, diarreas, vomito, enfermedades  hepáticas, problemas de piel, problemas de oídos; que en algunos casos pueden llegar a causar la muerte como es el caso    de las enfermedades transmitidas por las garrapatas.

Por eso en Supermascotas recomendamos desparasitar a su mascota periódicamente  de acuerdo a la edad y  a las recomendaciones que nuestro equipo médico,   que está presto a dar la asesoría adecuada para cada tipo de mascota, además que en nuestra tienda tenemos los mejores desparasitantes adecuados para cada caso en especial.